25.4.19

Viviendo ligero...

Hola, tanto tiempo sin escribir, verdad?
Ayer estuve limpiando mi closet, y no es que tenga miles de zapatos, carteras y ropa, no, lo que tenía era un tremendo desorden. Mientras estaba ahí recordando mi paso por una tienda retail, recordé también cuando tuve que irme de mi pequeño país para vivir en otro. Cuando eso sucedió yo tenía no solo un armario lleno de ropa, también tenía cajones llenos de ¨chucherías¨, vaya que eran muchos objetos. Cuando llegó la hora de partir fue doloroso separarme de cosas a las que me había acostumbrado, y para que el desapego fuera un solo dolor, tome las botas que más amaba y las puse en el espacio de ¨cosas para regalar¨.
Hoy mi vida quizás no entra en una maleta, si me pongo a pensar en las cosas de la cocina, tazas y platitos que atesoro, pero de algo sí estoy segura, no me duele desprenderme de nada.
Los objetos te traen recuerdos, pero también pesan, ocupan espacio. El amor de quién te lo dió lo llevas adentro.
Dejaré este post aquí porque tengo diez por ciento de batería.
Gracias por leer...me gustaría tanto tener un podcast :D

1 comentario:

  1. Hey tia Angie,

    Encontré tu blogspot mientras perdía el tiempo en Instagram y no sabes que coincidencia es que hayas publicado este post. Recientemente, estuve en esa exacta situación de estar deshaciéndose de las millones de chucherías que uno tiene guardadas en los lugares más extraños. No podría estar más de acuerdo con tus pensamientos sobre los recuerdos y el amor que uno lleva dentro. Aún cuando las cosas materiales pueden darnos un recordatorio concreto del pasado, estos igual tienden a abrumarnos y a la final, haciéndonos ir más lento.
    Espero seguir encontrándome estos pequeños mensajes de tu blog para seguir compartiendo pensamientos.

    Besos,

    Nicole Chica :)

    P.s. Definitivamente debería intentar ese podcast tía :)

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